{"id":5874,"date":"2024-12-19T03:33:27","date_gmt":"2024-12-19T02:33:27","guid":{"rendered":"https:\/\/vsl3.eu\/es\/?p=5874"},"modified":"2026-02-07T10:41:50","modified_gmt":"2026-02-07T09:41:50","slug":"el-papel-del-microbioma-en-las-enfermedades-inflamatorias-intestinales-infantiles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vsl3.eu\/es\/vsl3-blog\/la-importancia-de-la-flora-intestinal\/el-papel-del-microbioma-en-las-enfermedades-inflamatorias-intestinales-infantiles\/","title":{"rendered":"El papel del microbioma en las enfermedades inflamatorias intestinales infantiles"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:17% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1080\" height=\"1080\" src=\"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2024\/12\/Dr.-Cseh-Aron-Circle.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5877 size-full\" srcset=\"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2024\/12\/Dr.-Cseh-Aron-Circle.png 1080w, https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2024\/12\/Dr.-Cseh-Aron-Circle-300x300.png 300w, https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2024\/12\/Dr.-Cseh-Aron-Circle-533x533.png 533w, https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2024\/12\/Dr.-Cseh-Aron-Circle-150x150.png 150w, https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2024\/12\/Dr.-Cseh-Aron-Circle-768x768.png 768w, https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2024\/12\/Dr.-Cseh-Aron-Circle-600x600.png 600w, https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2024\/12\/Dr.-Cseh-Aron-Circle-500x500.png 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p><strong>Dr. Cseh \u00c1ron PhD<\/strong><br><em>adjunto universitario, gastroenter\u00f3logo pedi\u00e1trico<br>Universidad Semmelweis, Cl\u00ednica Pedi\u00e1trica, Budapest<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-dots\" \/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Microbioma<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La flora intestinal, es decir, los varios kilos de bacterias que viven en el intestino y las vellosidades intestinales que conforman una superficie de casi dos canchas de tenis, mantiene un delicado equilibrio entre los est\u00edmulos continuos del mundo exterior y el estado de reposo interno del organismo. Se sabe desde hace tiempo que si se altera el equilibrio del microbioma intestinal, es decir, b\u00e1sicamente de las bacterias intestinales, esto puede ser la causa de numerosos problemas, como trastornos metab\u00f3licos, enfermedades inmunol\u00f3gicas, cardiovasculares e incluso c\u00e1ncer.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><strong>Eje intestino-cerebro<\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Investigaciones recientes han descubierto que las alteraciones del sistema intestinal tambi\u00e9n pueden afectar el funcionamiento del sistema nervioso central; a partir de esto se habla del eje intestino-cerebro, e incluso incluyendo la flora intestinal, del eje microbioma-intestino-cerebro. Se supone que su mal funcionamiento est\u00e1 presente, adem\u00e1s de en los trastornos funcionales gastrointestinales que tradicionalmente se interpretan como alteraciones del eje intestino-cerebro, tambi\u00e9n en un n\u00famero creciente de trastornos psiqui\u00e1tricos y neurol\u00f3gicos, como el trastorno del espectro autista, la enfermedad de Parkinson, la esclerosis m\u00faltiple y en el contexto del dolor cr\u00f3nico. (2)<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><strong>Disbiosis<\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La disbiosis se refiere al desequilibrio patol\u00f3gico del microbioma y, por lo tanto, de la flora intestinal, que seg\u00fan lo anterior, puede ser la causa de numerosos problemas que afectan a todo nuestro organismo. Una de las enfermedades m\u00e1s estudiadas en las que se sugiere que la disbiosis juega un papel es la enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Esta inflamaci\u00f3n intestinal autoinmune cr\u00f3nica afecta a cada vez m\u00e1s personas, y se presume que la dieta occidental, el aumento del consumo de carbohidratos refinados, grasas y prote\u00ednas de origen animal, junto con una menor ingesta de fibra, provoca la disbiosis. Se ha demostrado que varios aditivos alimentarios, entre ellos la carboximetilcelulosa y el polisorbato 80, podr\u00edan estar detr\u00e1s del aumento de la frecuencia de la enfermedad en pa\u00edses desarrollados en las \u00faltimas d\u00e9cadas, al desplazar el microbioma hacia un estado inflamatorio.(3)<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><strong>Enfermedad inflamatoria intestinal<\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Las dos principales formas de EII son la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. De estas, la primera puede afectar cualquier parte del sistema intestinal, mientras que la segunda solo puede causar inflamaci\u00f3n ulcerosa del colon. Se supone que su desarrollo se debe a una respuesta autoinmune anormal del organismo frente a la flora intestinal alterada, pero, como ocurre con la mayor\u00eda de las enfermedades autoinmunes, se considera multifactorial. Lo que claramente puede contribuir al desarrollo de la enfermedad es la ingesti\u00f3n de sustancias perjudiciales relacionadas con la alimentaci\u00f3n entre los factores ambientales. Esto se respalda por la estrategia de tratamiento de la forma de EII que ocurre con mayor frecuencia en la infancia, la enfermedad de Crohn, que al principio consiste en una dieta estricta. Asimismo, se sabe que el uso de antibi\u00f3ticos durante la primera infancia, especialmente en el periodo neonatal, probablemente debido a su efecto de inducir disbiosis, es un factor de riesgo para el desarrollo de la EII.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><strong>Probi\u00f3ticos<\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Los probi\u00f3ticos son bacterias beneficiosas que, al ser utilizados, pueden intentar restaurar la disbiosis que podr\u00eda haberse producido en el organismo. M\u00e1s del 90% de la flora intestinal humana est\u00e1 constituida por dos grandes grupos, los Firmicutes y los Bacteroidetes, mientras que en el caso de la EII, como parte de la disbiosis, su n\u00famero disminuye y aumenta el de miembros de Acinetobacteria y Proteobacteria. La cantidad de algunas especies tambi\u00e9n cambia de manera medible, aumentando la Escherichia coli enteroinvasiva y disminuyendo Faecalibacterium prausnitzii y Roseburia hominis, de las cuales la primera tiene un efecto claramente antiinflamatorio. (1) Los probi\u00f3ticos se recomiendan en patolog\u00edas pedi\u00e1tricas principalmente en casos de diarrea aguda de origen infeccioso y en el s\u00edndrome que se desarrolla junto con el tratamiento antibi\u00f3tico, aunque se contempla su posible papel en enfermedades con diarrea cr\u00f3nica, como en el tratamiento de la EII. (6)<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>VSL#3<\/strong><\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"533\" src=\"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2021\/08\/VSL3-product1-HUCZSKRO.png\" alt=\"VSL#3 probiotikum\" class=\"wp-image-2219\" style=\"width:400px\" srcset=\"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2021\/08\/VSL3-product1-HUCZSKRO.png 800w, https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2021\/08\/VSL3-product1-HUCZSKRO-300x200.png 300w, https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2021\/08\/VSL3-product1-HUCZSKRO-768x512.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Al algunas bacterias beneficiosas se les atribuye un efecto antiinflamatorio en la EII, adem\u00e1s de la restauraci\u00f3n de la disbiosis y de la barrera intestinal. En la colitis ulcerosa, se ha encontrado que Lacticaseibacillus (Lactobacillus) rhamnosus GG, Limosilactobacillus (Lactobacillus) reuteri, Escherichia coli, Bifidobacterium longum y VSL#3 (una combinaci\u00f3n de 8 diferentes bacterias productoras de \u00e1cido l\u00e1ctico: Lactobacillus: L. paracasei, L. plantarum, L. acidophilus, L. delbrueckii subsp. bulgaricus; Bifidobacterium: B. longum, B. breve, B. infantis; y Streptococcus thermophilus) tienen un papel en la inducci\u00f3n de la remisi\u00f3n y en la reducci\u00f3n de la actividad de la enfermedad. (7) En la colitis ulcerosa, seg\u00fan las recomendaciones vigentes tanto para ni\u00f1os como para adultos (ESPGHAN y ECCO), los probi\u00f3ticos, como VSL#3 y Escherichia coli Nissle 917, representan una terapia adyuvante en casos leves cuando hay intolerancia a la aminosalicilato que constituye el tratamiento b\u00e1sico de la enfermedad. Adem\u00e1s, en casos graves puede ser necesaria la resecci\u00f3n del colon, y en la inflamaci\u00f3n recurrente o cr\u00f3nica del reservorio ileal que se forma como consecuencia, llamada pouchitis, se recomienda VSL#3 para mantener la remisi\u00f3n, as\u00ed como para su prevenci\u00f3n (8). Adem\u00e1s, la recomendaci\u00f3n de Oporto relacionada con la pediatr\u00eda (ESPGHAN), basada en evidencia moderada, sugiere el uso de VSL#3 o L. reuteri ATCC 55730 como tratamiento adyuvante para inducir la remisi\u00f3n en casos de colitis ulcerosa leve o moderada. De manera similar, VSL#3 o Escherichia coli Nissle se pueden utilizar como alternativa al tratamiento con aminosalicilatos, especialmente en casos de intolerancia, para mantener la remisi\u00f3n en casos leves o moderados, mientras que para mantener la remisi\u00f3n inducida por antibi\u00f3ticos en la pouchitis, VSL#3 puede ser eficaz. (9)<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><strong>Resumen<\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El microbioma que constituye la flora intestinal desempe\u00f1a un papel regulador importante en la relaci\u00f3n de nuestro organismo con el mundo exterior. Si se altera el equilibrio de la flora intestinal, la disbiosis resultante puede conducir al desarrollo de diversas enfermedades intestinales, pero tambi\u00e9n de otros \u00f3rganos, e incluso del sistema nervioso central a trav\u00e9s de la conexi\u00f3n del eje intestino-cerebro. Las bacterias beneficiosas, como los probi\u00f3ticos, pueden restaurar este estado, incluyendo la inflamaci\u00f3n autoinmune asociada con enfermedades inflamatorias intestinales. Una de las combinaciones de probi\u00f3ticos m\u00e1s com\u00fanmente recomendadas, VSL#3, puede ser eficaz para reducir la inflamaci\u00f3n en algunas formas de una de las enfermedades inflamatorias intestinales, la colitis ulcerosa; adem\u00e1s, sus efectos beneficiosos se han descrito no solo en enfermedades del sistema digestivo, sino tambi\u00e9n en obesidad y diabetes, enfermedades al\u00e9rgicas, trastornos del sistema nervioso, aterosclerosis, enfermedades \u00f3seas y alteraciones de los \u00f3rganos reproductivos. (10)<strong><em><br><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em><strong>Literatura<\/strong><\/em><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>1. Petersen C, Round JL. Defining dysbiosis and its influence on host immunity and disease. Cell Microbiol. 2014;16:1024-33.<\/p>\n\n\n\n<p>2. Martin CR, Osadchiy V, Kalani A, \u00e9s mtsai. The Brain-Gut-Microbiome Axis. Cell Mol Gastroenterol Hepatol. 2018;6:133-148.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Ananthakrishnan AN, Bernstein CN, Iliopoulos D, \u00e9s mtsai. Environmental triggers in IBD: a review of progress and evidence. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2018;15:39-49.<\/p>\n\n\n\n<p>4. an Rheenen PF, Aloi M, Assa A, \u00e9s mtsai. The Medical Management of Paediatric Crohn&#8217;s Disease: an ECCO-ESPGHAN Guideline Update. J Crohns Colitis. 2020;15:171-194.<\/p>\n\n\n\n<p>5. Abegunde AT, Muhammad BH, Bhatti O, \u00e9s mtsai. Environmental risk factors for inflammatory bowel diseases: Evidence based literature review. World J Gastroenterol. 2016;22:6296-317.<\/p>\n\n\n\n<p>6. Szajewska H, Berni Canani R, Domell\u00f6f M, \u00e9s mtisa. ESPGHAN Special Interest Group on Gut Microbiota and Modifications. Probiotics for the Management of Pediatric Gastrointestinal Disorders: Position Paper of the ESPGHAN Special Interest Group on Gut Microbiota and Modifications. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2023;76:232-247.<\/p>\n\n\n\n<p>7. Derwa Y, Gracie DJ, Hamlin PJ, \u00e9s mtsai. Systematic review with meta-analysis: the efficacy of probiotics in inflammatory bowel disease. Aliment Pharmacol Ther. 2017;46:389-400.<\/p>\n\n\n\n<p>8. Turner D, Ruemmele FM, Orlanski-Meyer E \u00e9s mtsai. Management of Paediatric Ulcerative Colitis, Part 1: Ambulatory Care-An Evidence-based Guideline From European Crohn&#8217;s and Colitis Organization and European Society of Paediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2018;67:257-291.<\/p>\n\n\n\n<p>9. Miele E, Shamir R, Aloi M \u00e9s mtsai. Nutrition in Paediatric Inflammatory Bowel Disease: A Position Paper on Behalf of The Porto IBD Group of ESPGHAN. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2018;66:687-708.10.<\/p>\n\n\n\n<p>10. Cheng FS, Pan D, Chang B, \u00e9s mtsai. Probiotic mixture VSL#3: An overview of basic and clinical studies in chronic diseases. World J Clin Cases. 2020;8:1361-1384.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La flora intestinal, es decir, los varios kilos de bacterias que viven en el intestino y la superficie formada por las vellosidades intestinales equivalente a casi dos canchas de tenis, mantiene el delicado equilibrio entre los est\u00edmulos continuos del mundo exterior y el estado interno de reposo del organismo.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5893,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[],"class_list":["post-5874","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-importancia-de-la-flora-intestinal"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5874","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5874"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5874\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7432,"href":"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5874\/revisions\/7432"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5893"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5874"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5874"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vsl3.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5874"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}